ROVIRA, ANDREA
Tras insistir mucho, Bea consigue su objetivo: ¡su colegio tendrá por fin un equipo de baloncesto! Cuando ya cantaba victoria y había convencido a sus amigos para que se apuntaran, el destino le juega una mala pasada: una de sus compañeras tropieza y se rompe la pierna. ¿Cómo pueden formar un equipo si solo son cuatro jugadores? La solución, sin embargo, llegará cuando menos se lo espere. Y es que, a veces, las primas molestas son la solución perfecta a todos tus problemas